Global trade is being reshaped by both powerful shocks and deep structural shifts. At the same time, new sources of dynamism are emerging, especially in trade related to artificial intelligence (AI).
Trade in the 2020s has been buffeted virtually every year—by the pandemic, supply-chain disruptions, rising trade tensions, geopolitical conflicts, and heightened policy uncertainty. At the same time, longer-term forces are altering the pattern of global trade. One is the maturation of global value chains: many of the biggest gains from spreading production across countries have already been realized. Meanwhile, emerging-market and developing economies (EMDEs) are now twice as important to the growth of global trade as they were in the 1990s—partly because of a proliferation of regional trade agreements. Together, these forces have made global trade more fragile in some respects, but also more adaptable in others. This blog addresses five topical questions on the near- and long-term factors affecting global trade.
1: How has global trade growth evolved over time?
Global trade growth has halved, falling from about 6 percent in the 1990s to just under 3 percent in the 2020s, making the current decade the slowest in four decades. The 1990s and early 2000s saw rapid expansion, fueled by trade liberalization, the integration of large emerging economies, and the swift growth of global value chains. Since then, momentum has faded, with growth easing to roughly 5 percent in the 2010s and weakening further in the 2020s (figure 1A). This structural slowdown reflects weaker investment growth, the maturation of global value chains, elevated trade tensions, and successive global shocks, including the deepest global recession in decades during the pandemic, which weighed heavily on trade.
The slowdown in global trade has been concentrated in goods. Services trade has followed a different trajectory. Between 2005 and 2023, the value of services trade more than tripled, supported by technological advances and the expansion of trade in intermediate services, where barriers are relatively lower. This divergence highlights a shift in the composition of global trade, with services now accounting for roughly one-quarter of total trade, up from about one-fifth in the early 2000s.
Figure 1. Global trade growth
2: ¿Cuáles son las perspectivas a corto plazo para el comercio mundial?
Las perspectivas a corto plazo son inciertas. El crecimiento del comercio se mantuvo extraordinariamente resiliente, en un 3,4% tanto en 2024 como en 2025. La resiliencia del año pasado reflejó, en parte, el anticipo de los embarques antes de los aumentos arancelarios y la adaptación de las empresas a las nuevas políticas comerciales (gráfico 1B). Datos recientes sugieren que es probable que el crecimiento del comercio en 2025 haya superado las estimaciones anteriores. El apoyo adicional fue consecuencia de los acuerdos bilaterales, las represalias limitadas, el mayor uso de las preferencias comerciales existentes y el comercio vinculado a una sólida inversión en IA.
De cara al futuro, las previsiones de diversas instituciones sitúan el crecimiento del comercio mundial entre el 1,7% y el 3,1% este año, lo que pone de relieve la considerable incertidumbre sobre las perspectivas a corto plazo. Antes del conflicto en Oriente Medio, los pronósticos se inclinaban al alza luego de las reducciones arancelarias, los nuevos acuerdos comerciales y las medidas unilaterales como la modificación de Estados Unidos de la Ley de Promoción del Crecimiento y las Oportunidades para África y el tratamiento de arancel cero de China para 53 países africanos. El conflicto afecta el comercio mundial al causar disrupción en las rutas marítimas, elevar los costos del transporte y propagar los riesgos de suministro desde la energía hacia los fertilizantes y otros insumos esenciales.
3: ¿Por qué el comercio mundial sigue siendo resiliente?
Como respuesta a la incertidumbre, muchos países han promovido la liberalización del comercio para diversificar los mercados de exportación y estrechar los lazos con nuevos asociados. Datos iniciales indican que la diversificación rindió frutos en 2025. Los países con destinos de exportación más diversificados experimentaron una demanda más fuerte que aquellos que dependían de un conjunto más reducido de mercados. En el último trimestre de 2025, casi el 30% de los países con exportaciones más diversificadas registraron valores del Índice de Gerentes de Compras (PMI) de órdenes de exportación de manufacturas superiores a 50 —lo que indica que los pedidos aumentan en vez de disminuir—, en comparación con solo el 18% de los países con una base exportadora más concentrada (gráfico 2A).
El fortalecimiento del comercio en los acuerdos comerciales regionales (ACR) (en inglés) también ha sustentado la resiliencia observada recientemente. La proporción del comercio mundial que tiene lugar entre los miembros de estos acuerdos aumentó de alrededor del 40% en 1990 a más del 60% en 2025 (gráfico 2B). Este cambio refleja el creciente número de ACR, así como su papel cada vez más importante en la configuración de las redes comerciales mundiales. Los acuerdos de comercio regionales han ayudado a estabilizar las relaciones comerciales, reducir la incertidumbre normativa y promover la diversificación al reducir las barreras entre los miembros. Si bien la Unión Europea y los tres signatarios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) siguen siendo los principales bloques, los acuerdos que involucran a los MEED, incluida la Zona de Libre Comercio Continental Africana (en inglés), se han vuelto cada vez más importantes y representaron alrededor del 37% del comercio mundial en 2025.
Gráfico 2. Función de los acuerdos comerciales
4: ¿Por qué los MEED son ahora tan importantes para el comercio mundial?
Los MEED se han convertido en un importante motor del crecimiento del comercio mundial (en inglés). En el decenio de 1990, representaron alrededor del 22% del crecimiento del comercio mundial, pero desde entonces su contribución ha aumentado a poco más de la mitad del crecimiento del comercio mundial (en inglés) (gráfico 3A). Este cambio refleja una integración más profunda en las cadenas de suministro mundiales, una rápida industrialización y una demanda interna más fuerte. También se ha visto respaldado por reducciones de los costos del comercio, incluidos aquellos asociados con los compromisos de adhesión a la Organización Mundial del Comercio.
Varias regiones de MEED se han convertido en contribuyentes clave (gráfico 3B). La región de Asia oriental y el Pacífico ha desempeñado el papel más importante, con una contribución que pasó del 12% en la década de 1990 al 26% en la década de 2020, lo que pone de relieve su posición central en las manufacturas mundiales y las cadenas de valor regionales. Asia meridional y Oriente Medio y Norte de África también han cobrado importancia en el impulso del comercio mundial, y sus aportes aumentaron a alrededor del 7% en la década de 2020. La participación de Europa y Asia central se incrementó en la década de 2000, pero se ha moderado desde entonces, mientras que la contribución de América Latina y el Caribe se ha mantenido en general estable. África subsahariana sigue representando una parte relativamente pequeña del comercio mundial.
Gráfico 3. Contribuciones de los grupos de países y regiones
5: ¿Cómo afecta la IA al comercio mundial?
La IA ya está reconfigurando el comercio mundial, mucho antes de que los efectos de productividad más amplios de la tecnología se materialicen. La rápida inversión en infraestructura de IA, que incluye chips avanzados, centros de datos y equipos informáticos especializados, ha impulsado un aumento de la demanda de bienes relacionados con la IA (en inglés). Aunque estos productos abarcan solo un pequeño número de líneas arancelarias, su participación en el comercio mundial de bienes aumentó de menos del 3,5% en 2023-24 a más del 5% a fines de 2025 (gráfico 4A). En Estados Unidos, la proporción de equipos relacionados con la IA en las importaciones aumentó más del doble, superando el 12% en octubre de 2025.
Gráfico 4. La IA y el comercio mundial
El comercio vinculado a la IA también brindó un impulso significativo (en inglés) al comercio de bienes en general en 2025, ayudando a compensar los efectos del aumento de los aranceles y la creciente incertidumbre normativa. En términos nominales, el comercio relacionado con la IA creció en promedio un 34% interanual cada mes en 2025, y superó con creces el crecimiento del 6,5% registrado para otros productos comercializados (gráfico 4B). El crecimiento alcanzó un máximo de 47% en julio de 2025 y se mantuvo firme a fines de año, lo que pone de relieve la rápida expansión del comercio impulsado por la IA.
Conclusión
En conjunto, los datos muestran un panorama del comercio mundial cambiante, pero no necesariamente más débil. Aun cuando el crecimiento del comercio se ha desacelerado, la diversificación, la integración regional, el creciente papel de los MEED y la demanda relacionada con la IA están reconfigurando los patrones comerciales y reforzando la resiliencia. En medio de aumentos sin precedentes de los aranceles, muchos países han seguido profundizando sus vínculos comerciales. La pregunta clave ahora es si las decisiones normativas[MIS1] en el futuro apoyarán esta adaptación y ayudarán a sostener un sistema de comercio más resiliente y dinámico.
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